Que lo salvaje no deje nunca de llamar,
pero que siempre haya un fuerte bajo las sábanas.
Puedo ser tu sitio seguro, tu refugio en la tormenta,
en los días en los que la lluvia sea tan fuerte que arranque las penas,
en los días en los que la niebla sea tan densa que sólo se vean recuerdos, difusos
puedo llevarte a lugares en los que nadie sabrá donde estamos.
Esconderte de los miedos, las distancias y los enfados.
Déjame llevarte a donde dicen que se guarda la luz de las estrellas,
acompáñame allí donde se pierden los ecos.
Puedo ser tu refugio si tú quieres,
te construiré un fuerte bajo las sábanas y mataré todos los monstruos que vengan,
ayúdame a matar a los míos, que no me dejan dormir.
Que lo salvaje no deje nunca de llamar,
pero que siempre, siempre, siempre, yo sea tu fuerte bajo las sábanas.
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mas precioso imposible, Alba. Que versos tan hermosos, eso si es amor, me ha encantado como ha rimado en algunas partes.
ResponderSuprimir(besos)
Siempre me han encantado los textos que terminan igual que acaban. Y este no puede estar más impregnado de amor del bueno.
ResponderSuprimir(sonrisa de elefante y sugus de cereza)
¡Y qué bonito tiene que ser oír esas palabras y construir una fortaleza bajo las sábanas!
ResponderSuprimirQué alegría volver a leer en tu rinconcito.
Poco a poco, regresa la hija pródiga por estos lares virtuales.
Un beso muy grande :)
"Que lo salvaje no deje nunca de llamar"
ResponderSuprimirMe ha encantado. Escribes muy bien. ¡Espero que lo sepas! Tienes un gran talento.
Feliz 2012!
"Puedo ser tu sitio seguro,"
ResponderSuprimirtardes en las que me pregunto como se tomara él si le mando un mensaje que diga "quiero refugiarme en vos". Gracias por entender lo que se siente y plasmarlo con tal frase !
(los monstruos se van con un cariño. no son, en realidad, tan aterradores)
ResponderSuprimirpd: sonrisa,
bella