
Quiero que me digas que te encantan mis clavículas,
que me des besos largos que las recorran enteras, de norte a sur, de este a oeste.
Quiero que me digas que tu punto de gravedad es mi clavícula izquierda
y que me necesitas, y que las necesitas a ellas.
Quiero que te gusten mis huesos y que los abraces cuando tiriten de frío y de pena.
Me encantaría que dieses paseos largos por mi columna vertebral las tardes frías de domingo en eneros congelados.
Quiero que me abraces tan fuerte que me rompas y que seas capaz de sostenerme después.
Quiero que me quieras, sólo eso, yo ya lo hago.
Desde hace mucho, en secreto, en silencio.
(que te conviertas en mi columna vertebral)
nos estrenamos, sed buenos: my tiny lungs
A mí me encantan mis clavículas, a veces se contagian de amor y claro, ya la tenemos liada.
ResponderSuprimirUnatostadaconsiropedearceparatí.
me encanta fijarme en las clavículas del resto
ResponderSuprimir;)
hacía tiempo que no pensaba en una clavícula, cuánto tiempo. sí, voy a respirar con ellas un rato...
ResponderSuprimirLinda entrada ! Un besito ♥
ResponderSuprimirCon un "te quiero" el resto de las cosas está de más
ResponderSuprimirYo también quiero que me quieran hasta romperme. Y que luego me reconstruyan y me sigan queriendo :)
ResponderSuprimirQuerer hasta romper es lo mejor del universo.
ResponderSuprimirMe encantan las clavículas y las caricias en la espalda, son como escalofríos (:
Seguro que está loco por sus huesos (¿quién puede resistirse a ellos?)
ResponderSuprimirUna bolsita llena de sugus de naranja para ti.
Pero que preciosidad de texto, me fascino. Que te rompan los huesos por exeso de amor es lo mejor. Besos.
ResponderSuprimirLo cierto es que cuando encontramos a esa persona se convierte en algo tan importante como eso.
ResponderSuprimirMe gusta! Muy original.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimirDeja que pasée por sus vértebras sin romperlas.
ResponderSuprimir♥
Me encanta tu blog :)
Por ahora, me paso por aquí, que me ha convencido este texto :)
Una lluvia de caramelos de frambuesa ♥
Me encantaron absolutamente todas las entradaaas! Hermoso el blog y las fotos !
ResponderSuprimirya te sigo !
¡Eres genial! Me ha encantado tu blog :D
ResponderSuprimirMe pasaré mucho por aquí.
Por cierto, la canción de tu blog, "te odio", la amo (L)
Besiiis ^^
a mí no me gustan las sustituciones de columna vertebral, que luego vienen los desmoronamientos y a ver quién arregla eso, ¿eh?
ResponderSuprimirpd: mi pez favorito
te deja unas manoplas
para el frío (de tu color
favorito)
esa imagen me hace acordar a cuando me rompí la clavicula. Nunca volvió a ser la de antes, pobrecita xD
ResponderSuprimirlindo texto! :)
un beso
que bonito...
ResponderSuprimirsobre todo la parte de las claviculas
que bonito. no me importaría que se convirtiera en mi columna vertebral
ResponderSuprimirmmm...huesos huesos!:)
ResponderSuprimirunas clases de anatomía, nunca vienen mal!
muah
Hola!! Me gustaría saber tu opinión sobre mi blog ¿Quieres conocerlo? puedes visitarlo en http://www.coquetteysubaul.blogspot.com/ espero que te guste y hasta pronto =)
ResponderSuprimir¡me encantan tus clavículas!
ResponderSuprimirtitania ha perdido sus amaneceres y busca algo con lo que suplantarlos. tal vez, si fueras amable, tus clavículas podrían entonar fandangos en clave de fa para desayunar y devolverle la sonrisa :)
Qué bonita declaración de amor, amar hasta que se te rompan los huesos, a rabiar... Pero son pocos los que lo dan todo... Yo seguiré buscando (:
ResponderSuprimirPor supuesto, te sigo!
Adoro las columnas vertebrales que deforman la piel cuando se agachan, y me encantan las clavículas y los huesos que te hacen transparente. Escribes genial, Alba.
ResponderSuprimirUn besazo:)